EL COMPROMISO DE SEAT RESPECTO A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Agenda 2030 Empresas RSC

El compromiso de SEAT respecto a las personas con discapacidad va más allá del cumplimiento con la legislación vigente en inclusión de la discapacidad, llevando a cabo políticas excelentes de retención del talento de trabajadores con discapacidad, entre otras medidas. Con la aplicación de este modelo SEAT ha iniciado un proceso de consolidación y mejora hacia la excelencia, y muestra ser una empresa altamente comprometida con su entorno, la diversidad y la igualdad de oportunidades.

En 2018 colaboró económicamente con la Fundación Paideia, que defiende los derechos de las personas con discapacidad mediante actividades de integración social. El principio de respeto a la diversidad promovido por SEAT fue reconocido en 2018 por la Fundación Aura, que el 5 de julio entregó en Barcelona sus galardones a las empresas que han favorecido la integración laboral de personas con discapacidad intelectual. SEAT fue una de las compañías premiadas por promover la incorporación, a la plantilla que da servicio en los comedores, de varios de los usuarios de la fundación, dedicada a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad intelectual mediante la inclusión social y laboral.

Sin duda, datos positivos que son reflejo de un mercado laboral más inclusivo, en el que se consolida la voluntad de empresas como SEAT, no solo de cumplir con una ley, sino de generar entornos diversos como sinónimo de competitividad.

Pero ha llegado el momento de dar un paso más, tomar más en serio el concepto de diversidad e inclusión como aliado para la sostenibilidad de las empresas y para reducir la desigualdad social. Para ello, es fundamental salir del estancamiento en la fase de cambio cultural en las empresas, que deben avanzar de lo teórico a la gestión, con la puesta en práctica de estrategias de diversidad reales que den madurez al proyecto. Será fundamental que las empresas pierdan el miedo a actuar en una sociedad polarizada, actuando con convicción, conscientes de que es positivo, no solo para los intereses de la empresa, sino también para la sociedad en general.

En este aspecto, a pesar del avance en la contratación de personas con discapacidad en las empresas, la modalidad predominante de contratación es el Centro Especial de Empleo, es decir, entornos protegidos formados por un 70% de trabajadores con discapacidad, como mínimo, y diseñados específicamente para las personas con discapacidad.

A día de hoy, la legislación establece que los Centros Especiales de Empleo (CEE) han de constituir, siempre que sea posible, un trampolín hacia la empresa ordinaria, aquella en la que la persona con discapacidad desempeña un puesto de trabajo en un entorno convencional en el que aportan su talento y competencias como cualquier otro profesional.

De este modo, deben identificarse proyectos y acciones para reducir la exclusión y abordar de manera operativa situaciones de desigualdad en el contexto empresarial. Para ello, se proponen las siguientes acciones:

La primera es la puesta en marcha de incentivos para la contratación dirigidos a aquellas empresas que apuesten por trabajadores que provengan de un Centro Especial de Empleo (CEE). Así, estas empresas pueden optar a subvenciones.

Por otro lado, se deben contar con otras medidas, como el refuerzo de la Inspección de Trabajo, a través del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST), para vigilar que se cumple la cuota de reserva de trabajadores con discapacidad en plantillas de empresas de 50 o más empleados, así como asesoramiento y subvenciones para la adaptación de los puestos de trabajo y las instalaciones. Se prestará especial atención a los planes de formación de estos trabajadores y se impulsará la Responsabilidad Social a través de un sello de buenas prácticas en la empresa.

En conclusión, la desigualdad y la exclusión serán aspectos clave en el en el marco de la Agenda 2030. Aunque se incrementa la participación de las personas con discapacidad en el empleo, no se avanza lo suficiente en la normalización de la discapacidad en nuestra sociedad. Las compañías han de empezar a dotar de cierta coherencia, precisión y practicidad a un concepto abstracto que se ha tratado desde la intangibilidad, incorporando, a la agenda empresarial aspectos clave como la unidad, igualdad, equidad o sentido de pertenencia.

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